Nunca debería ser un delito defender los derechos y bienes de la comunidad, local, regional o internacional, como es el Medio Ambiente y el derecho de todos los seres vivos, incluida la especie humana, a desarrollarse y persistir.
Nunca debería ser un delito defender los derechos y bienes de la comunidad, local, regional o internacional, como es el Medio Ambiente y el derecho de todos los seres vivos, incluida la especie humana, a desarrollarse y persistir.