Ánimo, compañeros. Sois un ejemplo para el resto. Os detestan los que os persiguen, pero la generación de sus hijos y nietos os lo agradecerá, como lo hacen ahora los que saben del mal que adviene.
Ánimo, compañeros. Sois un ejemplo para el resto. Os detestan los que os persiguen, pero la generación de sus hijos y nietos os lo agradecerá, como lo hacen ahora los que saben del mal que adviene.