La protesta pacífica NUNCA es un delito y si es para defender el interés de la vida en el planeta, la vida de todos es legal, constitucional y moral.
Los que lo hacen son dignos de adhesión y aplauso por parte de la sociedad, NUNCA de persecución.
La protesta pacífica NUNCA es un delito y si es para defender el interés de la vida en el planeta, la vida de todos es legal, constitucional y moral.
Los que lo hacen son dignos de adhesión y aplauso por parte de la sociedad, NUNCA de persecución.