En una democracia sana, la voz de alarma frente a una amenaza existencial debe ser escuchada, no procesada. Me solidarizo con los acusados y rechazo la criminalización de un acto de desobediencia civil pacífica y necesaria.
En una democracia sana, la voz de alarma frente a una amenaza existencial debe ser escuchada, no procesada. Me solidarizo con los acusados y rechazo la criminalización de un acto de desobediencia civil pacífica y necesaria.